Patologías del suelo de madera: glosario técnico con las tolerancias de la UNE 56810:2023

Las patologías de un suelo de madera se agrupan en deformaciones (abarquillado, abombamiento), juntas, ruidos, defectos de instalación, de lijado, de acabado y de color. Casi todas tienen una causa medible, y la UNE 56810:2023 dice qué es normal: juntas de 1 a 2 mm según el ancho de la tabla, cejas de 0,3 mm y un canal del 0,5 % del ancho.

Un suelo de madera avisa. Abre rendijas en enero, cruje en un sitio concreto, levanta un borde junto a la cocina, se pone blanco donde se fregó con vapor. Casi todo lo que le pasa tiene una causa medible y una cifra que dice si es normal. Esta página sirve para ponerle nombre a lo que veis, saber si entra en lo que la norma admite y decidir qué hacer antes de que alguien lo lije.

Las cifras son las de la UNE 56810:2023, la norma española de colocación; el orden de las patologías, el de la NWFA en su publicación C200; los mecanismos de la madera, los del Wood Handbook del Forest Products Laboratory y de la Hoja Divulgadora 8/86 del INIA. Hay 90 entradas, siete fotos de inspección, un dibujo de las seis deformaciones de la tabla y un diagnóstico orientativo de un minuto. Lo que no está aquí es la vía para reclamar: eso lo decide un abogado con el dictamen en la mano. Actualizado en septiembre de 2026.

Empezad por lo que veis

Cinco preguntas, un minuto. Si tenéis alguna medida a mano, la comparamos con lo que admite la UNE 56810:2023; al final, la orientación se puede copiar o enviar con el formulario para que la valoremos.

Paso 1 de 5

Normal o defecto: seis cifras

Con estas seis cifras de la UNE 56810:2023 se resuelve la mayoría de las dudas. El resto de tolerancias, los coeficientes de cada especie y los apartados completos están plegados debajo.

Lo que medísEs normal hasta
Rendija entre tablas1 mm en tablas de hasta 100 mm de ancho; 1,5 mm de 100 a 200; 2 mm por encima de 200 (12.8)
Escalón entre dos tablas (ceja)0,3 mm (12.5)
Ondulación del suelo3 mm de flecha en 1 m; 5 mm en 2 m (12.1)
Canal de una tabla (abarquillado)0,5 % de su ancho: 1,5 mm en una tabla de 300 mm (12.7)
Humedad del aire en la casaRecomendado entre 35 y 60 % en el interior peninsular (50 a 70 % en el litoral); más de 15 días por debajo del 35 % o por encima del 65 % es riesgo (14.2)
Temperatura del suelo con radiante27 °C en la superficie, nunca más (11.7)
Qué se mideLímiteApartado
Planitud del parquet terminadoFlecha ≤ 3 mm entre dos puntos a 1 m; ≤ 5 mm a 2 m12.1
Cejas o resaltos entre tablas≤ 0,3 mm (exentos los biselados y los texturizados)12.5
Alineación de los elementos5 mm en 2 m, en cualquier diseño12.6
Curvatura de cada tabla después de colocar≤ 0,5 % de su anchura (1,5 mm en una tabla de 300 mm; 1,75 mm en 350 mm)12.7
Juntas entre tablas≤ 1 mm hasta 100 mm de ancho; ≤ 1,5 mm de 100 a 200 mm; ≤ 2 mm por encima de 200 mm12.8
Holgura entre rodapié y suelo≤ 2 mm; por encima, se recomienda sellar, salvo en flotantes y rodapiés desmontables12.3.1 y 12.3.2
Encuentro con otro pavimento± 2 mm respecto al nivel del otro material; si es mayor, perfil de transición12.4
Emplastecido en suelos nuevosNo se emplastecen juntas de más de 2 mmAnexo B.3
Planitud del soporte antes de colocar≤ 1 mm con regla de 20 cm; ≤ 3 mm con regla de 2 m; horizontalidad ≤ 0,5 %5.2.3.1.1
Humedad de la solera antes de colocar≤ 2,5 % (cemento) y ≤ 0,5 % (anhidrita); con radiante, < 2 % y < 0,3 %; medida a dos tercios del espesor, un control por cada 100 m² y registro escrito5.2.1.3 a 5.2.1.5 y 11.4
Clima del local en servicioMás de 15 días por encima del 65 % o por debajo del 35 % de humedad relativa es riesgo; recomendación: 35-60 % en el interior peninsular, 50-70 % en el litoral14.2
Temperatura de la superficie con suelo radianteNunca más de 27 °C11.7
Inspección de recepciónDe pie, con luz natural a la espalda del observador, sin contraluz ni luz rasante; antes de siete días desde la colocación; documento firmado por colocador y cliente14.3

Los valores del fabricante mandan cuando son más exigentes: Dinesen pide 2 mm bajo regla de 2 m en el soporte, no 3. Desarrollo completo en límites normativos de la UNE 56810.

El movimiento de una tabla depende de la especie, de la dirección (tangencial, radial o longitudinal) y de cuánto cambia su humedad. Con el coeficiente se calcula cuánto se contrae o dilata una tabla de ancho conocido cuando cambia la humedad relativa; es la base de cualquier diagnóstico de juntas, abarquillado y abombamiento.

EspecieTangencial (% del ancho por punto de humedad)Radial (% por punto)Relación T/RContracción volumétrica de verde a anhidra (%)
Roble blanco (Quercus alba)0,3650,1801,916,3
Roble rojo del norte0,3690,1582,213,7
Fresno blanco0,2740,1691,613,3
Haya americana0,4310,1902,217,2
Arce azucarero0,3530,1652,114,7
Nogal negro0,2740,1901,412,8
Cerezo negro0,2480,1261,911,5
Douglas de la costa del Pacífico0,2670,1651,612,4

Fuente: Forest Products Laboratory, Wood Handbook FPL-GTR-190 (2010), tabla 13-5 (coeficientes, válidos entre el 6 % y el 14 % de humedad) y tabla 4-3 (contracción de verde a anhidra, de la que sale la relación T/R). Son las especies norteamericanas del laboratorio: para el roble, el fresno y el Douglas europeos dan el orden de magnitud (la propia NWFA agrupa el roble europeo, Quercus robur, con el roble blanco americano por sus características: A200, 4.ª ed., 2023, pág. 69), y para un producto concreto manda el dato de su fabricante.

Ejemplo: una tabla de roble blanco de 300 mm de corte tangencial que baja del 9 % al 6 % de humedad merma 300 × 0,365 % × 3 = 3,3 mm; cortada al cuarto (radial), 1,6 mm. Cuanto mayor es la relación T/R, más se abarquilla la tabla al cambiar la humedad.

Dinesen fija separación entre hileras en Oak y Ash a partir de 200 mm de ancho (1 mm) y de 350 mm (2 mm), y coloca Douglas y Pine a tope (Installation Instructions, julio de 2025, tabla 1). La tabla de arriba explica la magnitud del movimiento; la regla del fabricante es la que se ejecuta.

La UNE 56810:2023 no lo fija todo. Estas cifras vienen de las guías de la NWFA y del Wood Handbook y entran en el dictamen como criterio complementario, por detrás de la norma y del fabricante.

QuéCifraFuente
Diferencia de humedad entre el suelo y el soporte de madera≤ 2 % en tablas de 76 mm o más de ancho; ≤ 4 % en lamas más estrechasNWFA Installation Guidelines 2019, pág. 34; A100, pág. 14
Lecturas de humedad del parquet en la recepción40 tablas en los primeros 93 m² y 4 más por cada 9 m²; con pines, por la contracaraNWFA Installation Guidelines 2019, pág. 34
Lecturas del soporte de madera20 puntos en 93 m², mínimo 3 por habitación, con atención a muros exteriores y fontaneríaNWFA Installation Guidelines 2019, pág. 34
Suelo radianteSuperficie ≤ 26,7 °C; diferencia ≤ 1,7 °C entre puntos del suelo; cambios de consigna ≤ 2,8 °C por día; sin retroceso nocturno del termostatoNWFA Installation Guidelines 2019, pág. 98
Transferencia de adhesivo en el encolado≥ 80 % de la contracara en multicapa y > 95 % en macizo; 100 % en macizo cuando el adhesivo hace de barrera de humedad; se comprueba levantando tablasNWFA Installation Guidelines 2019, pág. 135
Tabla ancha clavadaPor encima de 127 mm de ancho, clavado con cordón de adhesivo de refuerzoNWFA Installation Guidelines 2019, pág. 130
Chatter y ondas de lijadoChatter: marcas transversales cada 6-25 mm; ondas: 25-76 mm entre crestas; inaceptables si se ven de pieNWFA Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 71
Capa noble de un multicapaPor debajo de 2,4 mm no se lijaNWFA Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 19
Lote de parquet en la recepciónHumedad media dentro de ± 1 % del objetivo y ninguna pieza fuera del rango individual; se mide al menos el 10 % de las piezasWood Handbook FPL-GTR-190, cap. 13, tabla 13-2
Contracción en longitud0,1-0,2 % de verde a anhidra en madera normal; hasta 2 % en madera juvenil o de reacciónWood Handbook FPL-GTR-190, cap. 4
Humedad de equilibrioA 21 °C: 25 % de HR → 5,4 %; 75 % → 14,4 %. Del mismo orden que el anexo A de la norma: a 20 °C y 60 % de humedad relativa, el anexo da 10,8 % y la ecuación de Simpson 11,0 %NWFA A100, pág. 12

Las guías de la NWFA se escriben para el mercado de Estados Unidos: sus rangos de humedad relativa y sus mapas de clima no se trasladan a España. Lo que sí vale es lo de arriba, que son criterios de medida y de ejecución.

Galgas de espesor de 0,6, 0,8 y 1 mm junto a la regla sobre una solera: así se mide una ceja o la planitud local en 20 cm
Galgas de 0,6, 0,8 y 1 mm junto a la regla: una ceja se mide, no se estima. La norma admite 0,3 mm.

Qué hacer ahora

Un defecto visible es casi siempre el último eslabón. Se lee en cuatro capas y en este orden: la madera (especie, espesor útil, humedad, grietas, ataque biológico), el soporte (humedad, planitud, piezas sueltas, rastreles, adhesivo), la preparación (lijado, aspirado, emplastecido, fondo, tiempos) y el acabado (producto, manos, curado, contaminación, mantenimiento). Quien solo mira la superficie acaba lijando un problema que viene de abajo.

Lo que se haga en los primeros días decide lo que después se puede demostrar.

  1. No reparar ni lijar hasta que alguien haya inspeccionado el suelo: un lijado prematuro borra la prueba y convierte un abarquillado en un abombamiento.
  2. Fotografiar con luz natural, de pie y con una regla o una moneda como escala, y a contraluz solo para documentar la extensión.
  3. Anotar temperatura y humedad relativa del local ese día y, si lo hay, el histórico del termohigrómetro; el clima de servicio es el primer dato que un perito pide.
  4. Reunir los papeles: albaranes, fichas técnicas, el registro de humedad del soporte, el acta de recepción y el manual de mantenimiento; la norma obliga a que existan.
  5. Comunicarlo por escrito a quien instaló, con fecha y fotos, y sin proponer todavía una causa.
  6. Pedir el dictamen: mide, documenta y atribuye, y es el documento que después usará un abogado o un árbitro.

Los plazos y la vía para reclamar los decide un abogado con el dictamen en la mano; nosotros ponemos el dictamen. Si peritamos un suelo, no lo reparamos.

Cómo se inspecciona y cómo se mide

Dos fuentes independientes coinciden en cómo se mira un suelo para aceptarlo. La UNE 56810:2023 (14.3): de pie, con luz natural a la espalda del observador, sin luz rasante ni contraluz, en los siete días siguientes a la colocación y con un documento firmado. La NWFA (Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 71): de pie, con luz ambiente y sin el deslumbramiento de una fuente directa; el barniz no se evalúa hasta que la última mano ha curado; el brillo debe ser razonablemente uniforme; algo de polvo en la última mano entra dentro de lo esperable; la lupa sirve para encontrar la causa, no para decidir si se acepta.

La humedad se mide con método o no vale como prueba:

  • El higrómetro sin pines lee hasta 25 mm de profundidad y a través del barniz; el de pines aislados lee solo en la punta y permite ver el gradiente entre la cara y la contracara. Los dos son fiables entre el 5 % y el 30 %; por encima, la lectura es solo orientativa (NWFA A100, págs. 17-18; Wood Handbook, cap. 13).
  • Se lee en los dos o tres primeros segundos, con corrección por especie y por temperatura; con pines, por la contracara; el aparato se calibra según ASTM D4444 y, en caso de disputa, la referencia es la pesada con estufa (ASTM D4442).
  • En la solera, la norma mide a dos tercios del espesor y toma el carburo como referencia (5.2.1.4). La sonda de humedad relativa dentro del hormigón (ASTM F2170, límite 75 %) y el cloruro cálcico (ASTM F1869, límite 14,6 g/m² en 24 horas) miden magnitudes distintas y no se convierten entre sí; en un dictamen se dan las dos.
  • Cuántas lecturas: 40 tablas por cada 93 m² en la recepción y 20 puntos del soporte, mínimo 3 por habitación (NWFA Installation Guidelines 2019, pág. 34); en la solera, un control por cada 100 m² (5.2.1.5). Una sola lectura no es un registro.

Cinco situaciones que vemos en obra

Cinco casos con las medidas delante; sin nombres de obra.

El canal que se mide con una regla

Una regla de acero sobre una tarima de madera exótica: la luz pasa bajo el centro de cada tabla y los bordes tocan la regla. Es un abarquillado, y la pregunta no es cuánto mide la flecha sino de dónde viene la humedad de la contracara. La responden tres medidas, y por ese orden: humedad de la madera por la cara y por la contracara, humedad del soporte y humedad relativa del local. Lo que no se hace es lijar: se rebajarían los bordes y, al secar la tabla, quedaría abombada.

Regla metálica sobre una tarima de madera exótica abarquillada: la luz pasa bajo el centro de cada tabla y los bordes tocan la regla
Abarquillado: la luz pasa bajo el centro de cada tabla. Antes de lijar, tres humedades: madera por las dos caras, soporte y aire.

Las manchas que llegan de un mueble

Salpicaduras oscuras en un roble de acabado claro y, a un metro, una estantería de acero corten. Roble, agua y hierro reaccionan: los taninos de la madera con el óxido que arrastra el agua de fregado dan manchas grises o negras. No es un defecto del suelo ni del acabado; es una mancha química, y se trata como tal: lijado local o ácido oxálico aplicado por el instalador, y después el acabado.

Salpicaduras grises y negras sobre un suelo de roble con acabado claro, junto a una estantería de acero corten: reacción de taninos, agua y hierro
Roble, agua y hierro: las salpicaduras grises llegan de una estantería de acero corten a un metro.

Enero en Madrid

Un salón a 21 °C y un 27 % de humedad relativa. Una tabla de 300 mm abre 2 mm y el cliente lo llama defecto. No lo es: la norma admite hasta 2 mm en tablas de más de 200 mm de ancho (12.8) y avisa de que menos del 35 % sostenido durante más de 15 días es riesgo (14.2). Defecto sería la junta que no cierra en abril. Un humidificador cuesta menos que un peritaje, y lo decimos nosotros, que hacemos peritajes.

La solera que no se acepta

Una solera de mortero con fisuras de retracción en toda la superficie, regatas de instalaciones y, bajo la regla de 2 metros, una galga de cuña que marca más de 3 mm. La norma admite 3 mm en 2 m y 1 mm en 20 cm (5.2.3.1.1), y pide que la humedad se mida en el interior de la solera y quede registrada (5.2.1.4); el equipo no destructivo sirve para recorrerla entera y elegir dónde medir. Sobre esto no se encola una tarima: se consolida, se nivela, se vuelve a medir y se firma. Nivelar cuesta menos que el suelo que se levanta al año, y la calculadora de solera dice cuánto tarda en secar el recrecido.

Solera de mortero con fisuras de retracción en toda la superficie y regatas de instalaciones, antes de decidir si se acepta como soporte
Solera con fisuras de retracción y regatas: no se encola nada encima sin consolidar, nivelar y volver a medir.

El parquet antiguo que parece perdido

Roble en cestería con dados oscuros y décadas de uso: el acabado ha desaparecido en las zonas de paso, hay arañazos, suciedad en el poro y alguna junta abierta. Nada de eso es patología; es desgaste, y el remedio es el mismo desde hace un siglo: comprobar que no se mueve y que no hay humedad debajo, y entonces un lijado sin polvo y un acabado nuevo. Lo que decide si es posible es el espesor que queda sobre la lengüeta, y eso se mide antes de dar precio.

Si ya tenéis el problema delante, contadnos qué suelo es, cuántos metros y desde cuándo: os decimos si hace falta visita o basta con fotos y datos del clima.

→ Peritaje de suelos de madera en Madrid

Parquet antiguo de roble en cestería con dados oscuros: acabado desaparecido en las zonas de paso, arañazos y alguna junta abierta
Roble en cestería con décadas de uso: desgaste, no patología. Lo decide el espesor que queda sobre la lengüeta.

Las 90 patologías, por familias

Cada familia se abre por separado. Cada entrada dice qué se ve, por qué ocurre, qué cifra fija la norma cuando la fija, cómo se corrige y a quién suele atribuirse en un peritaje. Los nombres en inglés son los de la NWFA, por si buscáis en los dos idiomas.

Bloque 1 · Deformaciones de la tabla

La tabla cambia de forma porque su humedad no es la misma en la cara que en la contracara, o porque ha ganado o perdido agua más deprisa de lo que el sistema de fijación puede absorber.

Cómo distinguir una tabla abarquillada de un suelo levantado o de una compresión permanente, y qué tiene arreglo en cada caso, lo explicamos con cifras en parquet levantado, hinchado o que cruje.

Qué es. Los bordes de la tabla quedan más altos que el centro; la superficie parece un canal.
Por qué. La contracara está más húmeda que la cara: solera que aún cede humedad, humedad relativa alta durante semanas, fregado con agua o vapor, una fuga, o tablas colocadas más secas que el clima en el que van a vivir. Un abarquillado leve tras un barniz al agua o una lejía es pasajero.
Norma. Curvatura admisible tras la colocación: 0,5 % de la anchura (UNE 56810:2023, 12.7).
Solución. Localizar y cortar la fuente de humedad, esperar a que la tabla se estabilice y solo entonces lijar. Lijar un suelo abarquillado húmedo es la causa más frecuente del abombamiento que aparece después.
Responsabilidad. La norma exige medir la humedad de la solera antes de colocar y dejar registro escrito (5.2.1.4). Sin ese registro, el instalador no puede demostrar que el soporte estaba seco; con él, la atribución se desplaza al edificio o al uso.
Cómo se lee. Una tabla que llega ya en canal, con la cara cóncava hacia el lado de la corteza, viene así del secado (Hoja 8/86, pág. 7); la que se abarquilla colocada lo hace por la humedad de abajo.

Qué es. El centro de la tabla queda más alto que los bordes.
Por qué. Casi siempre es un abarquillado lijado antes de tiempo: se rebajaron los bordes levantados y, al secarse la tabla, el centro quedó alto. También por agua sobre la cara.
Solución. Nuevo lijado, una vez estabilizada la humedad y comprobado el espesor que queda sobre la lengüeta.
Criterio. Un suelo abarquillado no se lija hasta que el suelo y el soporte hayan estabilizado e igualado su humedad (NWFA Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 19; A100, pág. 30).

Qué es. El mismo canal, pero acompañado de juntas abiertas.
Por qué. La cara se seca más deprisa que la contracara: calefacción intensa, sol directo, humedad relativa muy baja durante semanas.
Norma. Menos del 35 % de humedad relativa durante más de 15 días es riesgo declarado (14.2). En Madrid, en invierno, el aire interior baja a menudo del 30 %; la calculadora de humedad de equilibrio dice cuánto merma cada tabla.
Solución. Humidificar; el suelo suele recuperar en primavera.

Qué es. Las tablas se despegan o se levantan del soporte, a veces varios centímetros.
Por qué. Hinchazón sin sitio donde ir: junta perimetral insuficiente, sin juntas de expansión en un flotante de más de 8 m diáfanos (9.4.3), inundación, adhesivo que no llegó a agarrar.
Solución. Localizar el agua; casi siempre hay que retirar tablas y repasar la base (reparación de parquet levantado).
Responsabilidad. Instalador si faltan juntas o adherencia; edificio o uso si hubo agua.
Dato. Una vez pandeado, ni las fijaciones ni el adhesivo vuelven a trabajar y el sistema no recupera su estado: la zona se sustituye (NWFA A100, pág. 28).

Qué es. La capa noble se separa del alma; suena a hueco y acaba levantándose.
Por qué. Humedad, calor excesivo (una superficie por encima de los 27 °C del apartado 11.7, como explica la guía de suelo radiante) o un encolado deficiente de fábrica. El ensayo que lo objetiva es el de desencolado de la capa superior, EN 17456:2021.
Responsabilidad. Fabricante si el fallo es de fábrica; edificio o uso si hubo agua o calor.

Qué es. El dibujo de las lamas del alma se marca en la cara como un relieve regular.
Por qué. El alma se mueve con la humedad y la lamela lo transmite; huecos o solapes en el alma lo agravan.
Solución. Corregir el clima; si es de fábrica, sustituir.

Qué es. Las testas suben (efecto esquí) o se abren en abanico.
Por qué. Agua en la testa: fregado húmedo, humedad que sube por una junta de la solera, tablas que llegaron con la humedad desigual.
Solución. Eliminar el aporte de agua; en macizo, lijado tras estabilizar; en multicapa, sustitución.

Qué es. Un suelo colocado en una obra ya acristalada pero sin calefacción ni ventilación: el sol calienta el aire, la humedad del yeso, los morteros y la pintura no sale, y la madera la absorbe. Aparece como abarquillado, juntas cerradas o levantamiento meses antes de que nadie viva allí.
Norma. Siete días de clima estable antes de colocar y estable durante toda la colocación (5.1.3); medios auxiliares si el clima no se alcanza (5.1.4); pruebas de instalaciones antes de colocar (5.1.5).
Responsabilidad. Dirección de obra y contratista, si el instalador dejó constancia de las condiciones al colocar; instalador, si colocó sin registrarlas.

Qué es. La tabla no está plana en su longitud o en su ancho: se curva, se tuerce o se retuerce. El abarquillado y el abombamiento son sus dos formas más frecuentes; el alabeo longitudinal se corrige al fijar la tabla y, si persiste, es madera de reacción.
Norma. Curvatura admisible tras la colocación: 0,5 % de la anchura (12.7).

Qué es. La capa noble se agrieta o se despega en una línea porque el alma se ha movido más de lo que la lamela puede seguir.
Por qué. Humedad muy baja o muy alta con un alma de lamas que mueve en otra dirección; alma con huecos.
Solución. Clima; si es extenso, sustitución. Responsabilidad: fabricante si el producto está desequilibrado; uso si el clima salió del rango.

Qué es. Tablas que se salen del plano, se tuercen o parecen más anchas que sus vecinas aunque el clima sea correcto.
Por qué. La madera juvenil son los anillos junto a la médula; la de reacción se forma en cualquier tronco o rama que creció desviado más de uno o dos grados de la vertical (Wood Handbook, cap. 3). Las dos contraen en longitud hasta 2 % de verde a anhidra, frente al 0,1-0,2 % de la madera normal, y tienen tensiones propias que el secado no elimina.
Solución. Sustituir las piezas. Responsabilidad: suministro.

Qué es. La tabla llega curvada antes de colocarla: en el curvado de cara, las caras forman arco a lo largo de la fibra; en el curvado de canto, son los cantos los que se arquean. Son los nombres que da la Hoja Divulgadora 8/86 del INIA a las deformaciones de la madera aserrada.
Por qué. Una cara o un canto contrae en longitud más que el opuesto: madera juvenil, madera de reacción, fibra desviada o nudos en un solo lado de la pieza (Hoja 8/86, págs. 7 y 14-15). Viene del árbol y del secado.
Norma. Se detecta en la recepción, que obliga a revisar el estado general y la integridad de las piezas (7.1); una vez colocada, la curvatura admisible es el 0,5 % del ancho (12.7).
Solución. Apartar las tablas curvadas antes de colocar; con recortes cortos se aprovechan.
Responsabilidad. Suministro.

Qué es. La sección de la tabla ya no es un rectángulo: al secar, con los anillos de esquina a esquina, se convierte en un paralelogramo (Hoja 8/86, págs. 4 y 7; Wood Handbook, cap. 13).
Por qué. La contracción tangencial dobla a la radial y la pieza se descuadra.
Qué se ve. Un machihembrado que no cierra, un canto que no queda vertical y una ceja que no se explica por el soporte.
Responsabilidad. Suministro; se aparta en la recepción (7.1).

Qué es. Tablas que estaban planas al colocarlas y se abarquillan o se curvan después de lijarlas, sin humedad que lo explique.
Por qué. La madera termina el secado con la superficie en compresión y el centro en tracción. La forma exterior no lo delata; al cepillar o lijar se rompe ese equilibrio y la pieza se deforma (Hoja 8/86, pág. 13; Wood Handbook, cap. 13). El equilibrado y el acondicionado en cámara lo evitan; si faltan, la tensión llega a la obra.
Cómo se demuestra. Con una probeta «en tenedor» de unos 2 cm cortada de una tabla sobrante: si los dientes se abren hacia fuera, la superficie está en tracción; si se cierran, en compresión; si quedan rectos, la madera está libre de tensiones (Hoja 8/86, fig. 8).
Responsabilidad. Secado en fábrica. Es una razón para guardar tablas de la misma partida sin colocar.

Qué es. Ondulación fina tipo «tabla de lavar» en la cara, o tablas con menos grueso del nominal.
Por qué. Las células se aplastan cuando una madera muy húmeda se seca demasiado deprisa; los casos leves solo se notan como exceso de merma en grueso (Wood Handbook, cap. 13, fig. 13-10).
Solución. Sustituir; el lijado no lo corrige.
Responsabilidad. Secado en fábrica.

Qué es. Abarquillado o hinchazón meses después de colocar, con una solera que dio la humedad correcta en superficie.
Por qué. El hormigón sobre chapa colaborante y el que lleva producto de curado solo pierden agua por la cara superior, y despacio: la NWFA cita emisiones por encima de 39 g/m² al día (8 lb/1000 ft²) año y medio después del vertido (A100, pág. 23). Un metro cúbico de hormigón convencional tiene que evaporar del orden de 85 kg de agua. La fórmula de la norma, t = 2·s² días (5.2.1.3), supone 20 °C, 50 % de humedad relativa y secado libre.
Norma. Medir a dos tercios del espesor con el carburo como referencia (5.2.1.4); tras un secado forzado, esperar al menos 7 días antes de repetir la medida (5.2.1.3, nota 2). Las barreras químicas no bloquean, en general, por encima del 6 % (5.1.7.2).
Solución. Barrera de resina dentro del límite que admita su fabricante; por encima, esperar.
Responsabilidad. Instalador si no hay registro de humedad en el interior de la solera; edificio si la solera cambió después de medida.

Medidor no destructivo de humedad sobre una solera de mortero fisurada, en la escala de solado de cemento
Medidor no destructivo sobre la solera: sirve para recorrerla entera y elegir dónde medir en el interior.
Dibujo de los seis tipos de deformación de una tabla de madera: abarquillado, curvado de cara, curvado de canto, alabeo, arrombado y ovalado
Las seis deformaciones de una tabla aserrada: abarquillado, curvado de cara, curvado de canto, alabeo, arrombado y ovalado. Dibujo propio según la Hoja Divulgadora 8/86 del INIA. Colocada, la norma admite una curvatura del 0,5 % del ancho (12.7).

Bloque 2 · Fendas, grietas y roturas

Qué es. Grietas finas y cortas que siguen la fibra en la cara de la tabla.
Por qué. Secado rápido de la superficie; en algunas calidades estéticas son admisibles por definición.
Solución. Masilla o astilla de la misma madera; lijado.
Dato. Distinta de la fenda interna del secado, que no se ve hasta lijar: véase «Fendas internas que aparecen al lijar».

Qué es. La grieta atraviesa el espesor de la tabla.
Por qué. Tensiones internas, clavado sin pretaladro en maderas duras (la norma lo recomienda por encima de unos 950 kg/m³, 10.8.1) o un golpe.
Solución. Sustituir la tabla.

Qué es. Separación entre anillos de crecimiento; se abre como una lámina.
Por qué. Defecto del árbol, no de la obra.
Solución. Sustituir. Responsabilidad: fabricante o suministro.

Qué es. Microgrietas paralelas en chapas obtenidas por desenrollo, que se abren al secar.
Por qué. Propias del proceso; se ven más con humedad baja y con acabados de película.
Solución. Clima; en casos extensos, sustitución.

Qué es. Fibras levantadas en cantos o testas.
Por qué. Corte, lijado a contrafibra o secado.
Solución. Lijado fino y masilla; cambiar la pieza si es de borde.

Qué es. Orificios pequeños con polvo fino de madera alrededor.
Por qué. Madera mal secada o almacenada; larvas que llegan con otros elementos de madera.
Solución. Tratamiento por empresa especializada; en productos con riesgo especial, la norma prevé protectores curativos o preventivos (6.4).

Qué es. Grietas que no estaban a la vista en la recepción y afloran al lijar un suelo nuevo.
Por qué. Grieta interna de la última fase del secado, con el centro de la tabla en tracción y la cámara demasiado caliente durante demasiado tiempo; puede pasar inadvertida hasta que la madera se mecaniza (Wood Handbook, cap. 13, fig. 13-11; Hoja 8/86, pág. 12).
Solución. Sustituir las tablas afectadas.
Responsabilidad. Secado en fábrica; el lijado solo la descubre.

Qué es. Un nudo que se mueve, se hunde o cae, con la madera de alrededor sana.
Por qué. El nudo y la madera que lo rodea contraen distinto y se separan durante el secado (Wood Handbook, cap. 13, fig. 13-12). Distinto del nudo que se agrieta en obra por humedad baja.
Solución. Encolar el nudo o rellenar con masilla de la misma madera; en las calidades estéticas con nudo (Natural, HeartOak) el nudo es parte del material.
Responsabilidad. Suministro si el nudo llega suelto; uso si se abre después con el clima.

Bloque 3 · Juntas

La madera merma en anchura al perder humedad. Una junta no es una patología hasta que supera lo que la norma admite o hasta que su forma delata otra cosa.

Qué es. Aberturas finas y repartidas que aparecen en invierno y se cierran en primavera.
Por qué. Humedad relativa baja con la calefacción; son proporcionales al ancho de la tabla.
Norma. Admisibles hasta 1, 1,5 o 2 mm según el ancho (12.8); Dinesen las cifra en torno al 1 % del ancho.
Solución. Ninguna sobre el suelo; humidificar el local.
Dato. No se rellenan: al cerrar la junta en verano, el relleno se expulsa o daña el canto (NWFA A100, pág. 31).

Qué es. Aberturas que superan la tabla del 12.8, o que no se cierran en verano.
Por qué. Madera colocada demasiado húmeda para el clima de uso (la norma recomienda 7-9 % en locales climatizados, 6.3), calefacción por encima de lo previsto, o daño celular tras una hinchazón.
Responsabilidad. La humedad del parquet se comprueba en la recepción (7.1); quien la registró, lo puede demostrar.

Qué es. Separación entre los extremos de dos tablas.
Por qué. En multicapa, las capas merman en direcciones distintas; en macizo, humedad muy baja o testas encoladas donde no debían (en patrones, el encolado testa-canto está prohibido).
Dato. Si abre una sola tabla larga, véase «Junta de testa en una sola tabla larga»: la madera juvenil merma en longitud hasta diez veces más que la normal.

Qué es. Juntas grandes y uniformes, a veces cada varias tablas, que no se cierran.
Por qué. Una hinchazón intensa aplastó los bordes de las tablas; al secar, la madera dañada no recupera su dimensión. Cuando varias tablas se comportan como un panel es que estaban encoladas entre sí por los cantos.
Norma. El adhesivo no se aplica en los cantos (8.2) y la tarima maciza encolada por el machihembrado está desaconsejada (9.7).
Solución. Reparaciones locales con astilla; en panelizaciones, sustitución de las tablas afectadas.

Qué es. La masilla se suelta de la junta o queda de un tono distinto.
Por qué. El movimiento normal del suelo la expulsa; en suelos nuevos, la norma no admite emplastecer juntas de más de 2 mm (anexo B.3).
Solución. Rellenar con masilla del mismo polvo de madera; asumir que envejece distinto.
Criterio. En un suelo antiguo que se restaura, el relleno que salta por el movimiento estacional es normal; en un suelo nuevo, si salta porque el clavado quedó corto y el suelo se mueve, es defecto de colocación (NWFA Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 72).

Qué es. Una testa que abre varios milímetros en una sola tabla larga mientras las vecinas no se mueven.
Por qué. La madera normal contrae en longitud 0,1-0,2 % de verde a anhidra; la juvenil (los anillos junto a la médula) y la de reacción (troncos o ramas que crecieron inclinados), hasta 2 % (Wood Handbook, cap. 4; NWFA A100, pág. 8). En una tabla de 4 m que baja del 9 % al 6 % de humedad son 0,4-0,8 mm de merma en madera normal y hasta 8 mm en una tabla con madera juvenil.
Solución. Sustituir la tabla; la junta no se rellena.
Responsabilidad. Suministro.

Bloque 4 · Ruidos y movimiento

Qué es. Ruido al pisar, por rozamiento entre tablas o entre tabla y soporte.
Por qué. Fijación insuficiente, rastreles sin nivelar entre sí (10.6), tablero suelto, clavos sin embutir, o encolado sobre un soporte fuera de planitud que deja huecos.
Solución. Localizar el punto; fijación adicional, inyección o sustitución según el sistema.
Dato. En tablas de más de 127 mm de ancho clavadas, la NWFA recomienda un cordón de adhesivo elástico bajo la tabla (Installation Guidelines 2019, pág. 130); la norma lo recoge sin fijar ancho (10.8.1).

Qué es. Zonas que suenan huecas al golpear con los nudillos.
Por qué. Falta de contacto con el adhesivo: dosificación por debajo de la espátula que toca (8.5: TKB B9 o B15 según formato), tiempo abierto agotado (mínimo 15 minutos si el fabricante no dice otra cosa) o un soporte con hondonadas.
Criterio. Un hueco sin movimiento vertical no es, por sí solo, un defecto; con movimiento, sí.
Criterio complementario. La NWFA comprueba la transferencia levantando alguna tabla: al menos el 80 % de la contracara con adhesivo en multicapa y más del 95 % en macizo; el 100 % cuando el adhesivo hace de barrera de humedad (Installation Guidelines 2019, pág. 135).

Qué es. Movimiento vertical de una zona al cargarla.
Por qué. Hueco bajo la tabla, tablero delgado o soporte que cede.
Solución. Rellenar o refijar; si cede la estructura, no es cosa del suelo.

Bloque 5 · Aspecto de la instalación

Qué es. Diferencia de altura entre dos tablas contiguas.
Norma. Máximo 0,3 mm (12.5); los biselados y los texturizados quedan fuera.
Por qué. Soporte fuera de planitud, tablas de espesor desigual, adhesivo mal repartido, o abarquillado incipiente.
Solución. Lijado si el espesor lo permite; si es del soporte, no se resuelve desde arriba.

Qué es. Las ondulaciones o juntas del soporte se ven en la superficie, sobre todo a contraluz.
Norma. Soporte con flechas de hasta 1 mm en 20 cm y 3 mm en 2 m (5.2.3.1.1); en patrones, la NWFA pide más planitud, 3,2 mm en 3 m (Ornamental Floors, 2011), porque cualquier irregularidad se repite en el dibujo.
Solución. Nivelación previa, como recoge la guía de preparación del soporte; a posteriori solo cabe lijar si el espesor lo permite.

Qué es. Hileras que se desvían o un dibujo que no cierra.
Norma. 5 mm en 2 m (12.6).
Por qué. Replanteo sin líneas de trabajo; en patrones, sin la línea auxiliar que centra el dibujo.

Qué es. Hoyuelos o bultos alineados sobre las cabezas de clavos o tornillos.
Por qué. Clavos que no quedaron embutidos en toda su longitud (10.8.1) o lengüetas rotas en maderas densas.
Solución. Embutir con punzón y emplastecer.

Qué es. Testas alineadas o en escalera, tablas cortas en tramos intermedios.
Norma. En flotante, las testas de hileras contiguas se separan al menos dos veces el ancho de la tabla o 30 cm, lo menor (9.5); el planificador de suelos de madera aplica esa regla; en tramos intermedios no se admiten piezas por debajo de la longitud mínima del fabricante (9.6). Sobre rastreles, cada tabla queda clavada y apoyada al menos en dos rastreles, salvo en los remates del perímetro (10.8.1).

Negras o grises: reacción entre los taninos, el agua y el hierro; roble y castaño son los más sensibles. Azulado: hongo de superficie, admisible en varias calidades y en los rastreles (10.3). Sombras de secadero: franjas donde apoyaron los rastreles de secado; no se lijan. Cercos: agua evaporada sobre la madera. Cambio de color por la luz: natural en todas las especies y no es patología (13.2). Diferencias de espesor entre tablas: se revisan en la recepción (7.1), no después. Grisado de la albura: oxidación en el secado, no hongo; tiene entrada propia.

Qué es. Más nudos, más albura o más variación de color que la clase que se contrató.
Norma. Tipo, color, diseño, dimensiones y clase de calidad se verifican en la recepción (7.1); la diferencia de aspecto entre tablas es inherente a la madera (13.2) siempre que entre en la clase pactada.
Responsabilidad. Suministro, si se documentó en la recepción; nadie, si se aceptó el material sin verificarlo.

Qué es. El bisel de una tabla es más ancho o más profundo que el de la contigua y la junta se lee como un escalón.
Por qué. Lotes distintos, o un lijado que se ha comido el bisel en una zona. Solución: sustitución o rebiselado local.

Qué es. Manchas de contorno definido que han atravesado el acabado: orina de animales, quitaesmalte, lejía, amoniaco, tintes.
Por qué. El producto ha reaccionado con la madera o el acabado; la orina, además, oscurece la fibra en profundidad.
Solución. Prueba previa en una zona: lijado local si es superficial, sustitución de la pieza si ha entrado en la fibra. Responsabilidad: uso.

Qué es. Zonas grises en la albura, sin hongo y sin relación con el agua de la obra.
Por qué. Mancha química: los extractivos reaccionan con el aire durante un secado lento y cálido; frecuente en roble, fresno y arce (Wood Handbook, cap. 14). Viene de fábrica y atraviesa el grueso, así que el lijado no la quita.
Solución. Sustituir las piezas si la calidad estética pactada no la admite.
Responsabilidad. Suministro.

Galga de cuña bajo la regla de 2 m sobre una solera: la flecha supera los 3 mm que admite la UNE 56810:2023
Galga de cuña bajo la regla de 2 m: más de 3 mm de flecha, fuera de lo que admite la norma para el soporte.

Bloque 6 · Lijado y emplastecido

El anexo B de la UNE 56810:2023 recuerda que el afinado de un suelo acabado en obra no es comparable al de un producto de fábrica. Estos son los defectos que sí son evitables.

Marcas redondas, sobre todo en los bordes, por lijar el perímetro con máquina o grano inadecuados (B.2.1).

Rayas en el sentido de la marcha por partículas incrustadas en el rodillo (B.2.2), y hundimientos alargados donde la máquina se detuvo antes de levantar el tambor (B.2.3). En Douglas, la resina embota el abrasivo antes que en otras especies y hay que cambiarlo más a menudo (NWFA A200, pág. 48).

Bandas transversales finas y regulares por vibración de la máquina, ruedas fuera de redondez, correas o tensión eléctrica irregular; ondas más largas por soporte o tablas sueltas. Se ven al aplicar el barniz. Solución: afinado con máquina orbital o multidisco y repaso a mano. Cifras. Chatter: marcas transversales cada 6-25 mm; ondas: 25-76 mm entre crestas; inaceptables si se aprecian de pie (NWFA Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 71).

Hundimientos entre vetas duras y nudos, y entre especies de distinta dureza. En patrones y suelos con incrustaciones es el defecto de lijado más frecuente: la NWFA recomienda cortes en dos diagonales y afinar con orbital o multidisco en lugar de tambor.

Se lijó más de lo que admitía la lamela y asoma el alma. No tiene reparación local; se sustituyen las tablas. La NWFA no lija una capa noble de menos de 2,4 mm (Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 19); el espesor se mide en una rejilla del suelo o al retirar un perfil.

Bloque 7 · Acabado

Los defectos de barnizado del anexo B.4 de la norma tienen casi siempre varias causas juntas: clima del local, capas gruesas, mezcla mal preparada, corrientes de aire, polvo, soporte contaminado o manos aplicadas sobre capas sin curar.

Aire entre capas o dentro de una capa: mezcla batida, juntas mal emplastecidas que sueltan aire, barniz extendido con la madera caliente (B.4.3.2).

Red de grietas finas en la película, como una piel agrietada: capa gruesa sobre otra sin curar, madera demasiado húmeda al barnizar, envejecimiento de barnices rígidos (B.4.3.3).

Zonas donde el barniz se retira y deja un hueco con borde engrosado; casi siempre contaminación del soporte con siliconas, ceras o restos de limpiadores (B.4.3.4).

El barniz se separa en escamas entre manos por falta de lijado o pulido intermedio (B.4.3.5). Sobre aceite, por no respetar el secado que fija la ficha antes de barnizar.

Ondas de barniz acumulado por exceso de producto o pendiente del suelo, más frecuentes en el perímetro (B.4.3.6).

Superficie punteada, sin nivelar: producto frío o espeso, mano extendida demasiado despacio, corriente de aire (B.4.3.7).

Zonas amarillentas irregulares por exudación de taninos o por el propio barniz (B.4.3.8).

Vapores que siguen semanas después: disolvente atrapado por capas gruesas o ventilación insuficiente (B.4.3.9).

La película se arruga al secar: capa gruesa, temperatura alta o manos encadenadas sin esperar (B.4.3.10).

Partículas atrapadas: polvo en el aire, útiles sucios, local sin limpiar (B.4.3.11).

Zonas blanquecinas u opacas: condensación sobre la película, humedad en la madera, disolvente atrapado o vapor de un fregado con vapor (B.4.3.12).

Un barniz de película que se estira sobre juntas que se abren en invierno; también por poner un barniz más elástico sobre otro rígido. Se corrige el movimiento antes que el barniz. La NWFA la trata como una condición ambiental que el aplicador no controla, salvo que el disolvente del tinte quedara atrapado bajo la película (Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 76).

Bolitas duras que salen de entre las tablas meses después: barniz que entró en la junta, curó despacio y fue expulsado al cerrar la junta en verano. Se cortan a cuchilla y se repasa. Para la NWFA son señal de condiciones de obra inestables (Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 75).

Grano insuficiente en el último lijado, agua sobre la madera antes del barniz o un aceite que no forma película. No siempre es defecto: un aceite no se toca como un barniz.

Rayas o zonas más mates por solapes, útil inadecuado o manos de distinto espesor. En patrones, la NWFA recomienda rodillo en lugar de aplicadores lineales para no marcar el barniz en sentido cruzado.

Zonas sin producto o con una capa escasa. El espesor se puede medir, pero la norma no lo convierte en criterio de aceptación por sí solo.

Rechazos y contaminación en las juntas cuando se barniza con poliuretano un suelo encolado con silano; la norma desaconseja la combinación (8.3.1.3). Con Bona, el propio fabricante limita qué barnices admiten sus adhesivos de silano; lo explicamos en aceite o barniz.

Polvo de yeso o de obra que entra en el poro, los nudos y las fendas y se convierte en pasta al fregar. Pasa cuando se enyesa o se lija pared después de colocar el suelo. Aspirado profundo y, a veces, nuevo lijado.

Zonas de paso mates, arañazos de arena bajo el calzado, hundimientos de tacón o de muebles sin fieltro. Son uso, no defecto; el manual de mantenimiento que la norma exige entregar (14.4) es el que fija qué se esperaba; nuestro servicio de mantenimiento parte de él.

Las bases de goma y algunos plastificantes marcan el barniz de forma permanente; los limpiadores con ceras o siliconas dejan la superficie resbaladiza. Ambos son de mantenimiento.

Tablas concretas que siguen pegajosas cuando el resto ha secado: extractivos de la madera, más frecuentes en especies exóticas y en zonas de resina, que inhiben el curado. Se resuelve con un fondo aislante compatible antes del barniz; sin él, no basta con esperar.

Agujeros diminutos en la película: aire que sale del poro o de las juntas mientras el barniz seca, capas gruesas sobre madera caliente, o disolvente que escapa demasiado deprisa. Lijado intermedio y capa más fina.

El barniz se retira en zonas y deja la madera a la vista, como un cráter extendido: contaminación con siliconas o ceras, o un producto aplicado sobre otro incompatible sin lijado. Se elimina el acabado en la zona y se aísla antes de repetir.

Dibujo hexagonal o en escamas dentro de la película, por tensión superficial durante el secado de una capa gruesa con corriente de aire o calor. Se lija y se repite con capa fina y sin corrientes.

Marcas mates o negras de suelas de goma y de arrastrar muebles; no atraviesan el barniz. Limpieza con el producto del fabricante del acabado; si la película está desgastada, rebarnizado de mantenimiento.

Blanqueo generalizado de suelos barnizados hace décadas con productos de urea-formol, que pierden transparencia con la edad y la humedad. No es suciedad y no se limpia: se elimina el acabado y se rehace el sistema, con la ventaja de retirar un barniz que emite formaldehído.

Bloque 8 · Color

Zonas más claras y más oscuras: especies que no admiten tinte por igual (arce, cerezo, pino), lijado desigual o humectación previa desigual. Si es de la especie, no tiene remedio; si es del lijado, se vuelve a lijar entero.

Un marco más claro u oscuro junto a las paredes: la orillera y la máquina grande dejan un lijado distinto y el tinte lo delata. Se corrige afinando el perímetro con el mismo grano que el campo. La NWFA lo considera inaceptable (Sand and Finish Guidelines 2016, pág. 72).

El colorante vuelve a la superficie desde las juntas o los nudos al barnizar. Se seca más y se limpia antes del barniz.

Todas las especies cambian con la luz, unas más que otras; la norma lo considera natural (13.2). La sombra de una alfombra retirada se iguala sola con el tiempo. La NWFA clasifica las especies por fotosensibilidad (A200, 4.ª ed., 2023): roble y fresno, baja (el roble aclara, el fresno ambarea un poco); haya, baja a moderada; Douglas, moderada (oscurece y ambarea); nogal negro, moderada a alta (aclara); cerezo, alta.

Suelos con patrón e incrustaciones

La espiga, el chevron, el Versalles y las incrustaciones concentran varias patologías de las anteriores y añaden las suyas. Lo que la NWFA recoge en la B300:

Cualquier irregularidad del soporte se repite en el dibujo; la exigencia práctica supera la de la norma. Se nivela antes, no se lija después.

El tambor vacía la madera blanda al cortar a contrafibra y entre especies de distinta densidad. Cortes en dos diagonales, afinado con orbital o multidisco, y repaso a mano en cenefas e incrustaciones.

Si el hueco fresado espera días antes de recibir la pieza, el campo se cierra y la pieza ya no entra. Se coloca inmediatamente después de fresar.

Solo metales que no oxidan (acero inoxidable, latón, cobre, aluminio), dejados unas décimas por debajo de la madera, para no calentarlos al lijar; la piedra no se lija y se retira o se protege durante el lijado. Madera, piedra y metal se mueven con agentes distintos: la madera con la humedad, los otros con la temperatura.

Cenefa y campo de espesor diferente exigen recrecer el soporte bajo el más delgado; si no, cejas en toda la unión.

Bloque 9 · Uso, obra y reparaciones caseras

No son patologías del suelo ni de la colocación, pero son la mitad de las llamadas que recibimos. Saber leerlas evita lijar lo que no hace falta y evita también tirar un suelo que se podía salvar.

Cigarrillos, brasas, una plancha: la profundidad decide. Si solo afecta al barniz, lijado local; si ha entrado en la madera, injerto o sustitución de la pieza. Lijar hasta hacerla desaparecer suele dejar una hondonada peor que la marca.

Arena bajo el calzado y muebles sin fieltro concentran presión en puntos muy pequeños. Una raya en el barniz sale con un rebarnizado de mantenimiento; una que ha entrado en la madera obliga a rebajar, y eso cuesta espesor sobre la lengüeta.

La sombra de una alfombra o de un mueble retirados: todas las especies cambian con la luz (13.2) y las oscuras y las exóticas más. Se iguala sola en meses si el resto sigue expuesto; forzarlo con lijado local nunca casa. En Douglas, el cambio de color por el sol y por la edad entra en profundidad y normalmente no sale con el lijado (NWFA A200, pág. 48).

Yeso, cemento, agua de obra, golpes y restos alcalinos sobre un suelo terminado. La norma pide una protección provisional con material transpirante y que las cintas adhesivas no toquen la madera (14.1); una lona plástica atrapa la humedad y hace más daño que el polvo. Responsabilidad: quien posee la obra en cada fase.

Cinta de embalar sobre una pieza suelta, silicona en una junta, masilla de pared en un agujero, cola de contacto bajo una tabla. Arrancan fibra, contaminan la madera e impiden una adhesión limpia después; la reparación buena cuesta más por su culpa. Lo único que se puede hacer sin dañar es no hacer nada y proteger la zona. Limpiar el roble con lana de acero o cepillo de alambre deja hierro que mancha de gris o de negro igual que un clavo; el ácido oxálico aclara la mancha y el hierro que queda la repite (Wood Handbook, cap. 16).

El error más caro de la lista: levantar una tarima o un parquet antiguo con espesor sobre la lengüeta, piezas estables y una madera que ya no se compra igual, para poner un producto de menos valor. Antes de retirar se mide el espesor útil, se comprueba la humedad y el movimiento y se calcula cuántos lijados le quedan; la restauración casi siempre cuesta menos y vale más.

Qué es. Obra de invierno calentada con cañón de gas y suelo que hincha o se abarquilla sin fuga ni fregado.
Por qué. La combustión de propano o butano produce mucha agua; la NWFA pide evitar estos equipos antes, durante y después de la colocación (Installation Guidelines 2019, pág. 32; A100, pág. 14). La norma admite cañones de calor como medio de acondicionamiento (5.1.4); los de combustión directa dentro del local aportan al aire el agua de esa combustión.
Solución. Deshumidificar y esperar; medir la madera antes de decidir nada.
Responsabilidad. Quien acondicionó el local en esa fase; el instalador si colocó con el cañón encendido y sin registro de humedad.

Quién responde de qué

Un peritaje no empieza por el suelo, empieza por los papeles. La norma pide cuatro documentos: el registro de humedad del soporte antes de colocar (5.2.1.4), la documentación que acompaña al material (7.2), el documento de recepción firmado en los siete días siguientes (14.3) y el manual de mantenimiento entregado (14.4); con suelo radiante, también el registro de su puesta en marcha (11.4). El registro del clima de la obra al colocar no lo exige, pero es lo que prueba que se cumplieron sus condiciones (5.1). Después de la entrega, mantener el clima del local corre a cargo de quien posee la obra (14.2).

Con eso delante, las patologías se reparten así: al instalador, lo que depende del soporte, la humedad, la planitud, la fijación, el adhesivo y el acabado; al fabricante, lo que viene de fábrica, como la delaminación, las fendas de desenrollo o una calidad estética distinta de la pedida; al edificio, las soleras que ceden humedad, las fugas y un radiante mal operado; al uso, el clima fuera de rango, el fregado con agua o vapor, las alfombras de goma y los limpiadores con cera. Cuando faltan los registros, la duda no se resuelve a favor de quien no los hizo.

El dictamen funciona en las dos direcciones: sirve al propietario que reclama y al instalador o a la constructora a los que se reclama sin fundamento. Medimos lo mismo en los dos casos.

Dos criterios complementarios entran en el dictamen. De la NWFA (Installation Guidelines 2019, págs. 26-27): instalar es aceptar el material y las condiciones del sitio tal como estaban ese día; antes de instalar se extienden varias tablas sueltas en la habitación y, si el aspecto o la calidad no convencen, no se instala; el prescriptor responde de que el suelo elegido sea compatible con el clima que el edificio puede sostener; la constructora, de que los trabajos húmedos estén secos; el usuario, del clima de la casa y de los productos de limpieza. Del Wood Handbook (cap. 13): un lote se acepta si su humedad media queda dentro de ± 1 % del objetivo y ninguna pieza fuera del rango individual, midiendo al menos el 10 % de las piezas.

Preguntas frecuentes

¿Quién es responsable de un abarquillado?

Depende de lo que esté documentado. Si el soporte se midió y registró antes de colocar y el local se mantuvo en el rango de la norma, la causa está en un aporte de agua posterior y la responsabilidad se desplaza al edificio o al uso; si no hay registro de humedad, la duda no se resuelve a favor de quien no lo hizo. El dictamen lo determina con mediciones, no con opiniones.

¿Las juntas abiertas en invierno son un defecto?

No, mientras estén dentro de la tabla del apartado 12.8 de la UNE 56810:2023 y se cierren al subir la humedad en primavera. Son consecuencia del aire seco de la calefacción; en Madrid el interior baja a menudo del 30 % en invierno. Lo que sí es defecto es una junta que supera esos valores o que no se cierra.

¿Hacéis peritajes de suelos con problemas?

Sí, en Madrid y alrededores. Los firma Javier Gómez, perito independiente con la formación de la FEPM, con la UNE 56810:2023 como referencia. El dictamen incluye la medición de humedad del soporte y de la madera, la planitud y las cejas con regla y galga, el clima del local, la revisión de la documentación y la atribución de la causa, y sirve tanto a quien reclama como a quien recibe la reclamación. Así es el peritaje de suelos de madera en Madrid.

¿Es normal que un suelo de madera cruja?

Un crujido aislado en una tarima sobre rastreles entra dentro de lo esperable con los cambios de estación. Crujidos generalizados, o en un suelo encolado, indican fijación insuficiente o huecos, y se localizan y corrigen. Por qué cruje según el sistema de colocación y cómo se localiza el punto lo contamos en parquet levantado, hinchado o que cruje.

¿Cuánto puede abrir una junta antes de ser un defecto?

La UNE 56810:2023 admite 1 mm en tablas de hasta 100 mm, 1,5 mm entre 100 y 200 mm y 2 mm por encima de 200 mm (12.8). Una tabla de 300 mm que abre 2 mm en enero y cierra en abril está dentro de la norma y de lo que la madera hace; una que abre 4 mm y no cierra, no. Cuando el fabricante coloca la tabla ancha con junta de serie, como Dinesen en roble y fresno, la referencia es su instrucción.

¿Se puede reparar un suelo abarquillado sin cambiarlo?

Sí, si la madera conserva espesor sobre la lengüeta y si antes se ha eliminado la humedad que lo causó. Lijar sin esperar cambia el abarquillado por un abombamiento.

¿Por qué una tabla se abarquilla o se curva después de lijarla si el suelo estaba plano?

Por tensiones de secado: la madera sale de la cámara con la superficie en compresión y el centro en tracción, y el lijado rompe ese equilibrio. Se demuestra con una probeta «en tenedor» cortada de una tabla sobrante y se atribuye al secado en fábrica. Por eso conviene guardar tablas de la misma partida sin colocar.

Sobre el autor. Javier Gómez, director técnico de Wood To Love. Dinesen Certified Craftsman y Bona Certified Craftsman, con la formación de la FEPM en pavimentos de madera e informes periciales. Tercera generación en el oficio de los suelos de madera. Más sobre el equipo.

Fuentes: UNE 56810:2023 «Suelos de madera. Colocación. Especificaciones» (capítulos 5, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14 y anexos A y B) · NWFA Technical Publication C200 «Problems, Causes, and Cures» (2018) · NWFA «Wood Flooring Installation Guidelines» (rev. 2025) · NWFA Technical Publication A100 «Moisture and Wood» (2017) · NWFA «Wood Flooring Sand and Finish Guidelines» (rev. 2016) · NWFA Technical Publication A200 «Wood Species» (4.ª ed., 2023) · NWFA Technical Publication B300 «Ornamental Floors. Design & Installation» (2011) · Forest Products Laboratory, «Wood Handbook. Wood as an Engineering Material», FPL-GTR-190 (USDA Forest Service, 2010) · Hoja Divulgadora 8/86 «Deformaciones de la madera aserrada producidas durante y después del secado», H. Álvarez Noves, INIA, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (1986) · Dinesen, «Installation Instructions» (julio de 2025).

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