Revestimos de madera escaleras ya construidas y, cuando el proyecto lo pide, construimos también el soporte con tablero y rastrel. Trabajamos los trazados que aparecen en una vivienda o en un edificio de Madrid: tramo recto, escalera compensada, caracol, tramos con una o dos mesetas y peldaños volados sobre zanca metálica. También restauramos los peldaños de escaleras antiguas que conservan la madera original.
La escalera es la parte de la obra donde menos margen hay. El suelo admite un ajuste de milímetros repartido en toda la estancia; el peldaño no: la huella y la contrahuella las fija el CTE DB-SUA 1, tienen que ser iguales en todo el tramo, y el espesor de la madera que se añade encima mueve la geometría. Por eso medimos y replanteamos antes de cortar.
Los trazados que hacemos
Tramo recto
El caso más común al revestir. Se resuelve con huella y tabica de la misma especie, y el canto se decide con el proyecto: a ras de la tabica, a inglete o con un borde macizo.
Escalera compensada
Los peldaños en abanico del giro. Cada uno tiene una geometría distinta y hay que plantillarlos uno a uno: la huella se mide a 50 cm del borde interior y no puede pasar de 44 cm en el exterior. Es donde más se nota si el replanteo se ha hecho bien.
Caracol
Todos los peldaños son compensados y giran alrededor del mismo eje. Se trabaja igual que el abanico de una compensada, con plantilla por peldaño.
Tramos con mesetas
Con una o dos mesetas. La meseta se resuelve con la misma tabla que las huellas, y entre tramos de plantas distintas la contrahuella no puede variar más de ±1 cm.
Peldaños volados sobre zanca metálica
Hacemos los peldaños macizos y su ajuste a la zanca. El canto visto es el que manda, porque aquí el peldaño se ve por las cuatro caras.
Restauración de peldaños antiguos
En las escaleras de las viviendas antiguas de Madrid, la madera de huellas y tabicas suele estar entera debajo del desgaste. Se lija, se repone lo que falta con la misma especie y se acaba en obra.
Revestir una escalera existente, o construir el soporte
Revestir lo que ya está hecho
Sobre la escalera de obra se encolan la huella y la tabica. Si el revestimiento es uniforme, la huella útil y las contrahuellas intermedias no cambian: todas las caras se desplazan por igual. Lo que sí se mueve es el primer y el último peldaño, porque ahí la contrahuella depende del espesor del pavimento de cada planta. Con huella de 22 mm y tarima de planta de 14 mm, la última contrahuella se queda 8 mm más corta que las demás, y el CTE exige que todas sean iguales.
Hay dos consecuencias más que conviene mirar antes de empezar. Subir la pisada reduce en el mismo espesor todas las alturas que el CTE mide sobre la línea de pisada: si alguna estaba justa, puede quedar por debajo del mínimo. Y el canto volado sobre la tabica, que es el remate que más se pide, no está admitido en escaleras de uso general.
Construir el soporte
Cuando la escalera se hace nueva, o cuando la existente no da la geometría, levantamos el soporte con tablero y listones tipo rastrel. Se replantea desde las dos cotas de suelo acabado: el desnivel se reparte entre el número de contrahuellas y el fondo entre el número de huellas, que es una menos. Así la primera y la última contrahuella salen iguales que las demás por construcción, que es justo lo que se tuerce al revestir.
Las cotas se marcan acumuladas desde el suelo de abajo, no repitiendo la contrahuella peldaño a peldaño: con 2870 mm entre plantas y 16 contrahuellas salen 179,375 mm, y repetir esa medida dieciséis veces deja el último peldaño distinto de todos los demás.
Lo que fija el CTE, y dónde comprobarlo
La geometría del peldaño la fija la norma. El Documento Básico SUA del Código Técnico, en su apartado 4.2, fija para escaleras de uso general:
- Huella de 28 cm como mínimo en tramos rectos.
- En tramos curvos y compensados, huella de 28 cm como mínimo a 50 cm del borde interior y de 44 cm como máximo en el exterior, con la relación 2C + H cumplida a 50 cm de los dos bordes.
- Contrahuella entre 13 y 18,5 cm, y como máximo 17,5 cm en zonas de uso público o cuando no hay ascensor como alternativa.
- La relación 54 cm ≤ 2C + H ≤ 70 cm a lo largo de toda la escalera.
- No se admite bocel, y las tabicas son obligatorias en evacuación ascendente y cuando no hay itinerario accesible alternativo.
- Misma contrahuella en toda la escalera y misma huella en los tramos rectos.
- Pasamanos entre 90 y 110 cm de altura, medido sobre la línea de pisada.
En uso restringido, el que comunica dentro de una misma vivienda, los límites son otros: contrahuella de 20 cm como máximo y huella de 22 cm como mínimo.
Publicamos una herramienta que hace esa comprobación con vuestras medidas, en tramo recto, compensado o de caracol, y os devuelve la huella y las contrahuellas acabadas, el fondo de tabla que hay que cortar y una sección acotada para descargar, con el apartado del CTE citado en cada punto: el comprobador de peldaños de madera.
Especies, formatos y acabados
Los peldaños se hacen en la misma especie y calidad estética que el suelo al que llegan, para que el conjunto se vea como uno solo. Trabajamos roble, fresno, Douglas y pino, tanto de Dinesen como de fabricantes locales, en macizo y en tricapa.
El espesor de la huella lo decide el uso y el canto visto: de 20 a 30 mm cuando se reviste sobre obra, y hasta 40 o 50 mm cuando el peldaño va volado y se ve por debajo. La tabica puede ir a ras, a inglete o con lengüeta y adhesivo, según el remate que quiera el proyecto.
El acabado se aplica en obra, igual que en el suelo: barniz, aceite o jabón, en las capas que pida el producto. En una escalera el desgaste se concentra en el borde de la huella, así que el acabado se elige pensando en cómo se va a mantener y reparar esa franja, no solo en el color.
Preguntas frecuentes
¿Se puede revestir de madera una escalera de hormigón ya construida?
Sí, y es el caso más habitual. Se encolan huella y tabica sobre la obra. Antes hay que comprobar la geometría que queda al añadir el espesor, sobre todo en el primer y el último peldaño, y medir la humedad del soporte como en cualquier encolado.
¿Cambia la altura de los peldaños al revestirlos?
Las intermedias no, si el revestimiento es uniforme. La primera y la última sí, porque dependen del espesor del pavimento de cada planta. Se resuelve igualando espesores o repartiendo la diferencia en el forjado antes de revestir, y conviene verlo en el proyecto y no en la obra.
¿Se puede poner mamperlán con el canto volado?
En una escalera de uso restringido, la que comunica dentro de una vivienda, el CTE no lo prohíbe. En uso general no está admitido: el apartado 4.2.1 dice «No se admite bocel». Cuando el proyecto pide ese remate, se resuelve con un borde macizo a ras de la cara vista de la tabica.
¿Y en una escalera de comunidad?
Es uso general, así que aplican los límites de arriba y la contrahuella baja a 17,5 cm si no hay ascensor como alternativa. Además el tramo no puede salvar más de 2,25 m en ese caso. Son las dos condiciones que más veces dejan fuera una escalera existente.
¿Cuánto tarda?
El replanteo y el plantillado de los peldaños compensados es lo que marca el plazo, no el montaje. Un tramo recto de dieciséis peldaños se reviste en pocos días; una compensada o un caracol llevan más, porque cada peldaño del giro se plantilla y se corta por separado.
¿Trabajáis con el proyecto del arquitecto?
Sí. Si nos pasáis las cotas de suelo acabado y el hueco del forjado, devolvemos el reparto de peldaños que cumple y la sección acotada para el proyecto. Y si preferís redactarlo vosotros, el generador de pliego escribe la partida con la referencia normativa de cada exigencia.
¿Qué madera se usa en los peldaños de una escalera interior?
Hacemos los peldaños de madera para escaleras interiores en la misma especie y la misma calidad estética que el suelo al que llega la escalera: roble, fresno, Douglas o pino, en macizo o en tricapa. En una escalera de mucho paso cuenta la dureza, porque el desgaste se concentra en el borde de la huella. En las fichas de Dinesen, el fresno da 4,1 en la escala Brinell, el roble 3,4, el Douglas 3,29 y el pino 2,36; cuanto más bajo es el valor, antes se marca la madera.
¿Hacéis peldaños de madera a medida?
Sí, cada peldaño se corta para su hueco. En un tramo recto, a partir de la huella y la contrahuella comprobadas; en una compensada o en un caracol, con una plantilla por peldaño, porque cada uno tiene una geometría distinta. La huella lleva de 20 a 30 mm de espesor cuando se reviste sobre obra y hasta 40 o 50 mm cuando el peldaño va volado. Con tabla ancha, la huella puede salir de una sola pieza: en La Modernita (Cantabria), cada huella, también las compensadas, es una tabla Dinesen Douglas de 35 × 450 mm. Antes de cortar, el comprobador de peldaños verifica la geometría con el CTE.
¿Se pueden reparar peldaños de madera desgastados?
Casi siempre, porque debajo del desgaste suele quedar madera sana. La reparación de peldaños desgastados empieza por medir el espesor que queda; después se vuelven a fijar los peldaños sueltos, se sustituyen los partidos por otros de la misma especie, se lija y se acaba en obra. Si el acabado es aceite, la franja gastada se repara por zonas; si es barniz, se barniza la huella completa, porque el retoque parcial se nota. Cuando solo se ha gastado el barniz y la madera no ha llegado a mancharse, basta con matizar y dar una mano nueva, sin lijar hasta la madera.
Fuentes: fichas de producto de Dinesen Ash (se abre en una pestaña nueva), Oak (se abre en una pestaña nueva), Douglas (se abre en una pestaña nueva) y Pine (se abre en una pestaña nueva).
Escaleras que hemos hecho
Obras terminadas, de varias obras: tramos rectos revestidos, peldaños compensados, peldaños con luz empotrada y huellas sobre tabicas metálicas.

Arranque de un tramo recto. 
Tramo recto con huellas y tabicas de la misma especie. 
Tramo recto de Douglas junto a un peto curvo de yeso. 
Huellas y tabicas de Douglas junto al peto curvo. 
Peldaños compensados en la llegada al rellano. 
Peldaños compensados con luz rasante sobre la veta. 
Peldaños con iluminación empotrada en el paramento. 
Huellas de madera sobre tabicas perforadas.
Fuera de Madrid, en La Modernita, una vivienda de Aracil Sánchez Arquitectos en Ruiloba (Cantabria), la escalera es de peldaños enterizos: cada huella, también las de los peldaños compensados de la vuelta, sale de una sola tabla Dinesen Douglas de 35 × 450 mm, y las tabicas van en la misma madera.
Contadnos la escalera
Con una foto del tramo, las dos cotas de suelo acabado y la huella y la contrahuella de obra ya podemos deciros si la geometría da, qué espesor de huella cabe y qué hay que ajustar antes de cortar.
O escribidnos por WhatsApp o llamadnos al 664 150 970.









