Si el suelo se acaba de mojar, empezad por qué hacer en las primeras horas. Si el agua ya pasó, o nunca la hubo, seguid leyendo.
Un parquet que se levanta, se hincha o cruje tiene tres problemas distintos, y cada uno tiene su causa y su arreglo. En el levantamiento, una zona se separa del soporte porque la madera, al hinchar, vence al adhesivo o a los clavos. «Hinchado» o «bufado» es la palabra de la calle: detrás puede haber tablas abarquilladas, abombadas o aplastadas entre sí. El crujido suele ser mecánico: algo roza o se mueve al pisar.
Aquí tenéis cómo distinguirlos, qué cifras separan lo normal de un defecto según la UNE 56810:2023 (se abre en una pestaña nueva) y las guías de las asociaciones del sector, y qué se recupera en cada caso. Las definiciones breves están en el glosario de patologías.
Levantado, hinchado o con crujidos: cómo distinguirlos
La primera pista es dónde está el problema: si afecta a una zona entera, tabla a tabla o solo a un punto del suelo. La segunda, si hay movimiento al pisar.
| Lo que veis u oís | Qué es | Qué lo provoca | Si tiene arreglo |
|---|---|---|---|
| Una zona entera sube y se separa del soporte; al pisar, cede | Levantamiento o pandeo | La madera hincha y vence al adhesivo o a los clavos | La zona levantada suele cambiarse; el resto, según cómo seque |
| Las tablas, una a una, con los cantos más altos que el centro | Abarquillado | Diferencia de humedad entre la contracara y la cara | Casi siempre, si se deja secar antes de lijar |
| Meses después de lijar, el centro de cada tabla queda más alto que los cantos | Abombamiento | Lo más habitual: se lijó un suelo abarquillado antes de que secara | Se vuelve a lijar cuando la madera está estable |
| Juntas abiertas y cantos aplastados tras un episodio de humedad | Compresión permanente | La tabla hinchó sin tener sitio | Pueden quedar juntas que ya no se cierran |
| Ruido al pisar, con o sin movimiento de la tabla | Crujido | Roce entre tablas o con el soporte | Casi siempre, localizando el punto |
| Suena a hueco, pero no se mueve | Hueco | Falta de adhesivo en un punto o soporte ondulado | Sin movimiento, puede ser normal |
¿No sabéis cuál de las tres es? Mandadnos dos fotos con luz rasante por WhatsApp al 664 150 970 y os lo decimos.
La causa común: la madera gana y pierde humedad
La madera intercambia humedad con el aire hasta igualarse con él. La UNE 56810:2023 (anexo A) da esa humedad de equilibrio: a 20 °C, con un 40 % de humedad relativa (HR), la madera se queda en el 7,7 %; con un 60 %, en el 10,8 %. Entre un invierno con la calefacción encendida y un verano húmedo puede haber así 3 o 4 puntos de humedad de diferencia. La de vuestra casa la podéis calcular con la calculadora de humedad de equilibrio.
La madera merma o hincha por debajo del punto de saturación de las fibras, en torno al 30 % de humedad, y lo hace de forma muy distinta según la dirección. Entre el estado verde y el 12 %, una frondosa merma del 5 al 10 % en dirección tangencial a los anillos, del 3 al 8 % en dirección radial y solo del 0,1 al 0,3 % a lo largo de la fibra; en España, la madera de interior trabaja entre el 7 y el 14 % de humedad (INIA, Hoja Divulgadora 8/86). Esa diferencia entre direcciones es la que deforma las tablas.
Con cada punto, la madera se mueve sobre todo a lo ancho. En el roble, el coeficiente de contracción tangencial es del 0,30 % por punto de humedad y el radial, del 0,14 %; a lo largo, apenas del 0,013 % (Vignote, UPM). Una tabla de roble de 180 mm cortada en dosse (corte tangencial, con los anillos casi paralelos a la cara) cambia unos 2,2 mm de anchura con 4 puntos de humedad. Cortada al cuarto, se mueve alrededor de 1 mm. Un multicapa se mueve mucho menos: según el instituto de investigación forestal de Hokkaido, por cada punto de humedad la madera maciza de roble japonés cambia de 10 a 20 veces más que el contrachapado de lauan que sirve de base a muchos multicapa (Hokkaido, 1997 (se abre en una pestaña nueva)). Por eso las juntas de estación se notan más en macizo (NWFA).
Ese movimiento lo absorben las juntas y la fijación. Los problemas empiezan cuando la humedad cambia mucho, cambia de forma desigual en el grosor de la tabla o encuentra el suelo sin holgura.
Parquet levantado por agua o por humedad: la hinchazón vence a la fijación
En dos líneas: el parquet se levanta cuando la madera gana humedad, hincha y no tiene sitio: la presión vence al adhesivo o a los clavos y una zona se despega del soporte. Casi siempre hay agua detrás (una fuga, una solera húmeda, una planta baja sin barrera de vapor). La zona levantada suele cambiarse; el resto se deja secar, se mide y, si recupera la forma, se lija.
¿Cómo se reconoce un parquet levantado?
Un grupo de tablas se separa del soporte y sube por encima del resto del suelo, a veces varios centímetros. Al pisar, la zona cede. La guía técnica australiana de suelos de madera describe dos variantes más leves: dos tablas vecinas que se levantan por la junta como una pequeña tienda de campaña, y cantos levantados por la presión lateral, que se confunden con el abarquillado (WoodSolutions, guía técnica 09 (se abre en una pestaña nueva), tabla G1).
¿Por qué se levanta el parquet?
Al hinchar, la madera empuja con una fuerza que en teoría bastaría para mover los muros. En la práctica cede antes el adhesivo o el clavo, y el suelo se levanta para liberar esa presión (NWFA, «Moisture and Wood» (se abre en una pestaña nueva)).
El origen es casi siempre un aporte de humedad: una fuga, una solera colocada sin secar, una planta baja sin barrera de vapor, una vivienda cerrada en verano sin ventilar, o la limpieza con mucha agua o con mopa de vapor (NWFA, «Problems, Causes and Cures» (se abre en una pestaña nueva)).
La colocación decide cuánta presión aguanta el suelo antes de ceder: las juntas perimetrales, el adhesivo adecuado y bien repartido, el clavado suficiente y la ausencia de puntos que lo bloqueen, como premarcos, rodapiés pegados o muebles fijos.

Solera de un parquet encolado que se levantó: los cordones de la llana están enteros, sin la huella de la tabla. El adhesivo no llegó a la madera. 
Las mismas tablas por la contracara: madera limpia. Poco adhesivo, soporte fuera de planitud y sin peso sobre el suelo recién colocado: la fijación nunca existió.
Las tablas tampoco son prismas rectangulares: la contracara es algo más estrecha que la cara. Ese rebaje deja sitio para que, al hinchar, la tabla libere tensión sin empujar a las vecinas por toda la altura del canto. La guía australiana lo cifra en unos 0,5 mm en una tabla de 80 mm, algo más cuanto más ancha es, y avisa de que, si el rebaje es grande y la presión de hinchazón alta, los cantos se levantan (WoodSolutions, 3.7).
La UNE 56810:2023 pide una junta perimetral de 4 a 6 mm en el parquet encolado, y aclara que esa junta sirve de barrera frente a la humedad de los muros y como corte acústico, y que no está prevista para absorber la hinchazón (8.1). En flotante, la junta mínima es el 0,15 % de la dimensión mayor del recinto, con al menos 10 mm en multicapa y 12 mm en macizo (9.4.2), y por encima de 8 m diáfanos hacen falta juntas de expansión (9.4.3). Ninguna de esas juntas está pensada para un siniestro con entrada de agua (9.4.1).
En otros países se pide lo mismo. La norma china de recepción de suelos exige de 8 a 12 mm entre la tarima maciza y los muros, y 20 mm entre los rastreles y los muros (GB 50209-2010 (se abre en una pestaña nueva), 7.2.3 y 7.2.5), y la asociación japonesa de fabricantes avisa de que con suelo radiante, en superficies grandes o en pasillos largos, son más probables las juntas y los levantamientos (Japan Flooring Association (se abre en una pestaña nueva)).
Qué tiene arreglo
Primero se busca y se corta el origen de la humedad. Si una avería ha aportado agua, conviene levantar una o varias tablas cuanto antes: el resto del suelo gana sitio para hinchar y se evita la compresión permanente, que aparece a partir de unos 3 puntos de humedad cuando la tabla no puede moverse (TKB). NWFA también incluye entre las soluciones liberar la tensión del suelo. Después se deja secar la madera y el soporte.
La zona que ha pandeado suele sustituirse: según NWFA, una vez pandeado el suelo, el adhesivo o los clavos ya no sujetan y esas tablas no vuelven a su estado original («Moisture and Wood»); su guía de patologías dice que la sustitución «a menudo es necesaria». Qué se cambia se decide después de secar, comprobando la adherencia, las uniones y la forma de las tablas. El resto del suelo se trata como un suelo mojado: se mide, se espera y, si recupera su forma, se lija. Os lo contamos paso a paso en reparar parquet levantado por agua.
Un caso reciente: bambú prensado sobre rastreles
A finales de 2025, el propietario de una vivienda de la sierra de Madrid nos mandó un vídeo: varias tablas de su suelo de bambú prensado, colocado sobre rastreles, se habían oscurecido junto a una tubería del suelo radiante. La primera hipótesis fue condensación por punto de rocío: en verano el sistema había funcionado con agua fría.
Unos meses después medimos con el medidor de agujas, con la misma escala en todos los puntos: 6,0 % en una zona sana y entre 17,0 y 19,7 % en la afectada, con el local a 16 °C y un 48 % de humedad relativa. Son lecturas con escala de roble, sin corrección para el bambú: valen para comparar, no como humedad absoluta. Una diferencia de 11 a 14 puntos entre dos zonas del mismo suelo no la explica una condensación de verano: había agua. Al levantar las tablas apareció una tubería reparada años antes, sin barrera de vapor bajo los rastreles, con un poro que mojaba la solera.
Se cortó la fuga y el suelo quedó abierto y secando durante meses. Las tablas de esa habitación habían estado demasiado tiempo hinchadas y apretadas unas contra otras: la compresión permanente que explicamos más abajo. Secas, no recuperaron ni la forma ni las juntas. Y las manchas oscuras tampoco se iban lijando: cuando la humedad entra por la contracara, el oscurecimiento atraviesa toda la sección de la tabla, no solo la superficie. La habitación entera, unos 20 m², se repuso sobre los mismos rastreles. El resto del suelo, unos 30 m², se lijó y se barnizó con Bona Traffic HD Raw. Las fotos de las reglas y del suelo abierto de este artículo son de esa obra.
Parquet hinchado: la tabla se curva sin despegarse
En dos líneas: un parquet hinchado es el que se ha curvado tabla a tabla sin despegarse: cóncavo (abarquillado) cuando la contracara está más húmeda que la cara, convexo (abombado) casi siempre por haberlo lijado antes de que secara. Se recupera si se espera a que la humedad se iguale y se lija después; si la tabla hinchó sin sitio durante semanas, la compresión permanente deja juntas que ya no se cierran.
Abarquillado
La tabla queda cóncava, con los cantos más altos que el centro. Pasa cuando la contracara tiene más humedad que la cara: la parte de abajo hincha más y levanta los bordes. Esa diferencia se mide con medidores de agujas aisladas a varias profundidades, en la tabla y en el soporte, y comparando con una zona sana (NWFA). El gradiente indica de dónde viene el agua: si la contracara y el soporte están más húmedos que la cara, llega desde abajo; si la cara está más húmeda que la contracara, llega del ambiente. En una tabla con gradiente, la humedad media está a un quinto del espesor desde la cara (INIA, fig. 4).
El abarquillado se produce porque la madera merma más en dirección tangencial que en la radial. Por eso la tabla cortada al cuarto, con los anillos perpendiculares a la cara, apenas abarquilla. Las tablas del exterior de troncos gruesos, con los anillos poco curvados, abarquillan menos que las del interior o las de troncos delgados, y al secar la cara cóncava es la más cercana a la corteza (INIA). La tendencia crece además con la relación entre anchura y grosor (Wood Handbook, USDA, 2021 (se abre en una pestaña nueva), cap. 16).
Cómo se reparte en el suelo da pistas que luego hay que confirmar midiendo (WoodSolutions, tabla G1):
- Todas las tablas abarquilladas y el suelo apretado, sin juntas: lo habitual es que entre humedad por debajo, desde el soporte.
- Todas abarquilladas, pero con juntas abiertas: el suelo ha perdido humedad por arriba, por un ambiente seco ahora o en los meses anteriores.
- Solo algunas tablas: esas piezas pueden venir con más humedad de fábrica, o tener un aporte de agua localizado.
Cuando solo se deforman algunas tablas
Si el problema está en piezas sueltas y no en todo el suelo, puede venir de fábrica. El INIA atribuye las deformaciones de la madera aserrada a tres causas: la merma desigual durante el secado (madera juvenil, de reacción, nudos y fibra desviada), una humedad desigual en el grosor por un secado rápido, y tensiones de secado que aparecen al cepillar o reaserrar la pieza. Las dos últimas se evitan con un buen equilibrado y un reposo en bloque antes de mecanizar; la primera solo se reduce (INIA). Un lote con varias piezas así se reclama al suministrador antes de colocarlas.
Cuándo una curvatura es normal
Algo de curvatura es normal, sobre todo en tabla ancha con los cambios de estación. La UNE 56810:2023 admite, con la tabla ya colocada, una curvatura cóncava o convexa del 0,5 % de su anchura (12.7): 0,6 mm en una tabla de 120 mm, 0,9 mm en una de 180 mm y 1,5 mm en una de 300 mm. Con las juntas pasa lo mismo: la norma admite hasta 1 mm en tablas de hasta 100 mm de ancho, 1,5 mm entre 100 y 200 mm, y 2 mm por encima de 200 mm (12.8). Esas cifras dicen si una curvatura o una junta es admisible. Qué la ha provocado lo dice la humedad medida a distintas profundidades de la tabla y del soporte (lo explicamos en el apartado «Abarquillado»).
El límite que ya no se recupera
Si la tabla hincha y no tiene sitio, sus cantos se aplastan contra los de las vecinas. Es la compresión permanente: al secar, esas tablas quedan más estrechas que antes y se abren juntas que ya no se cierran (NWFA). La razón es que la madera es viscoelástica: si se le impide moverse, solo recupera una parte de la deformación. Pasa lo mismo en el secado industrial: la parte de la tabla que estuvo comprimida acaba más pequeña de lo que habría quedado mermando libre (INIA).
La comisión técnica de la asociación alemana de fabricantes de adhesivos pone cifra a ese límite: la madera se deforma de forma permanente con una compresión de más del 1 %, y eso ocurre a partir de unos 3 puntos de aumento de humedad cuando la tabla no puede hinchar, por ejemplo en un parquet colocado demasiado seco y encolado de forma rígida (TKB, ficha 1, 2022 (se abre en una pestaña nueva)).
¿Cuándo se puede lijar un parquet hinchado?
Mientras la tabla siga húmeda por debajo, lijarla para aplanarla la estropea: al secar, los cantos que se rebajaron quedan por debajo del centro y el suelo pasa de abarquillado a abombado. Es la causa más habitual del abombamiento, que no se nota hasta algunos meses después del acabado (NWFA; Timber Queensland, ficha 5 (se abre en una pestaña nueva)).
Por eso se espera. Según NWFA, una tabla que no ha quedado deformada vuelve a su forma al recuperar su humedad, y eso puede tardar semanas, meses o una temporada de calefacción entera. Su regla práctica: si entre la cara y la contracara hay 2 puntos de humedad o más, la tabla todavía no ha secado. En un multicapa la contracara no siempre se puede medir bien; se mide con medidores de agujas aisladas a distintas profundidades (NWFA). El ritmo depende del grosor y del acabado: desde unas horas en un pavimento fino de testa aceitado hasta varios meses en un parquet de tablilla barnizado (TKB, ficha 17, 2025 (se abre en una pestaña nueva)).
Parquet que cruje: casi siempre es mecánico
En dos líneas: un parquet cruje porque dos piezas rozan al pisar: una tabla contra otra, contra un clavo o contra el soporte. Un crujido ocasional es normal; el que se repite en el mismo sitio o va con movimiento tiene una causa localizable (apoyo, clavo, falta de adhesivo) y casi siempre arreglo puntual.
Cuándo un crujido es normal
Un crujido ocasional en un suelo bien colocado es normal. Lo recogen la guía estadounidense de la NWFA y la australiana de WoodSolutions, que añade que en los suelos clavados sobre rastrel se oyen más en época seca, cuando las juntas se aflojan. En Corea del Sur, en cambio, los criterios oficiales de defectos en vivienda colectiva, revisados en 2020, consideran defecto de ejecución el crujido del suelo cuando se debe a un fallo de colocación, igual que el levantamiento, las juntas abiertas o las cejas (Ministerio de Territorio, Infraestructura y Transporte, 2020 (se abre en una pestaña nueva)). Preocupa cuando el ruido va acompañado de movimiento: si la tabla cede al pisar, algo no está bien apoyado o bien fijado.
¿Por qué cruje un suelo de madera?
El ruido sale del roce entre dos tablas o entre la tabla y lo que tiene debajo. Las causas cambian según el sistema de colocación (NWFA, «Problems, Causes and Cures»; WoodSolutions):
- Clavado sobre rastrel o tablero: tablas sin apretar; clavos cortos, pasados o insuficientes; lengüetas rotas; rastreles sin nivelar o que han mermado y se han separado de la tabla.
- Encolado: zonas sin adhesivo, un soporte fuera de planitud, tránsito antes de que cure el adhesivo o un adhesivo que hizo piel antes de colocar la tabla.
- Flotante: suciedad bajo la subcapa, encolado o clic roto, puntos donde el suelo queda bloqueado y soporte ondulado.
La humedad interviene de forma indirecta: un soporte de madera que seca pierde agarre en los clavos, y un suelo colocado fuera de equilibrio cambia el ajuste del machihembrado.
Lo que pide la norma
La UNE 56810:2023 no habla de crujidos, pero fija lo que los evita:
- Un soporte con flechas de 1 mm como máximo bajo una regla de 20 cm y de 3 mm bajo una de 2 m (5.2).
- Rastreles a 35 cm entre ejes con tabla de 17 mm, y a 45 cm con tabla de 22 mm (10.7.3).
- Clavos a unos 45° que penetren al menos 20 mm en el rastrel, embutidos del todo, con cada tabla apoyada en dos rastreles como mínimo (10.8.1).
El sonido hueco no es un crujido
Un suelo encolado que suena a hueco en algún punto puede tener ahí menos adhesivo o un soporte con una pequeña depresión. Si no hay movimiento al pisar y la colocación fue correcta, NWFA lo considera normal en muchos sistemas. En flotante, algo de sonido hueco y un ligero movimiento vertical son normales. Si el sonido va con movimiento, desniveles o tablas separadas, toca inspeccionarlo.
Cómo se repara
Se localiza el punto y se actúa sobre él, según el sistema de colocación: inyección de adhesivo, cambio de una tabla suelta o refuerzo del soporte cuando hay acceso por debajo. Si hay humedad, primero se resuelve eso. El talco o los lubricantes entre tablas callan el ruido de forma temporal y pueden afectar al acabado (NWFA).
Qué medimos antes de decidir
En la visita técnica medimos cinco cosas, porque son las que separan una patología de otra:
- La humedad de la madera en la cara y en la contracara, en la zona afectada y en otra sana.
- La humedad del soporte. En una solera de cemento, la UNE 56810:2023 pide un 2,5 % como máximo antes de colocar, y menos del 2 % con suelo radiante, medido a unos dos tercios del espesor; toma el higrómetro de carburo como referencia (5.2.1 y 11.4).
- La humedad relativa de la vivienda. La norma recomienda entre el 35 y el 60 % en el interior peninsular, y avisa de que más del 65 % durante 15 días, o menos del 35 %, pueden hacer ganar o perder demasiada humedad al suelo (14.2). Una lectura suelta dice poco: interesa cómo ha evolucionado.
- La curvatura de las tablas y la anchura de las juntas, con regla y galgas.
- La planitud del soporte y si hay movimiento al pisar.
Con esas cifras se acota qué ha pasado, si el suelo va a recuperarse solo y cuándo se puede reparar; a veces hace falta más, como la documentación de la colocación o localizar por dónde entra el agua. Para una primera orientación, el diagnóstico de cinco pasos de la página de patologías compara vuestras medidas con la UNE. La visita con instrumentos en la vivienda se contrata aparte; con las fotos, la orientación es gratuita. Y si hay un desacuerdo sobre la causa con quien colocó el suelo, hacemos peritajes independientes: si peritamos un suelo, no lo reparamos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un parquet bufado?
«Bufado» es como se suele llamar en obra al parquet que se ha abombado o se ha despegado del soporte, casi siempre por agua o por humedad. La palabra puede querer decir dos cosas distintas: que las tablas se han levantado y forman un lomo porque no tenían sitio para dilatar, o que se han hinchado y curvado sin despegarse. Para saber cuál de las dos es y si tiene arreglo, mirad la tabla de diagnóstico del principio y los apartados de parquet levantado y parquet hinchado.
¿Por qué se levanta el parquet si no ha caído agua?
Porque la humedad puede llegar sin verse: una solera que no había secado, la que sube en una planta baja sin barrera de vapor, una vivienda cerrada en verano o un ambiente por encima del 65 % de humedad relativa durante semanas. Si además el suelo no tiene holgura, la presión acaba venciendo al adhesivo o a los clavos.
¿Cuánto tarda en bajar un parquet hinchado?
De semanas a una temporada de calefacción entera, según la madera, el grosor, el acabado y lo húmedo que esté el soporte (NWFA). El acabado frena en parte el intercambio de humedad (la UNE 56810:2023 lo llama una «protección relativa»), así que también influye. Medir la humedad en la cara y en la contracara dice si ya ha terminado de secar. Y que la tabla recupere la forma no garantiza que el adhesivo vuelva a sujetar: eso se comprueba aparte.
¿Es normal que cruja un suelo de madera nuevo?
Un crujido ocasional, sí. Si el ruido se repite siempre en el mismo sitio o la tabla cede al pisar, hay que localizar la causa: suele ser un clavo, un apoyo o una zona sin adhesivo.
¿Se puede arreglar un parquet levantado sin cambiarlo entero?
Muchas veces, sí. Se cambia la zona que ha pandeado y el resto se deja secar, se mide y se lija si ha recuperado su forma. Cuántas tablas hay que cambiar depende de cuánto ha durado la humedad y de si hay compresión permanente.
¿Qué humedad conviene en casa para que el parquet se mueva lo menos posible?
Entre el 35 y el 60 % de humedad relativa en el interior peninsular, y entre el 50 y el 70 % en el litoral (UNE 56810:2023, 14.2). Lo que más mueve el suelo son los cambios bruscos y largos: un invierno muy seco con la calefacción alta o una casa cerrada en verano.
¿Vuestro suelo se levanta, se hincha o cruje?
Mandadnos fotos con luz rasante, la superficie afectada, desde cuándo pasa y si hubo agua, obra o cambios en la calefacción. Con las fotos os damos una primera orientación, os decimos qué conviene medir y os preparamos un presupuesto sin compromiso. Si hay humedad activa o movimiento al pisar, la causa se confirma midiendo en la vivienda: la visita técnica con instrumentos la hacemos en Madrid y alrededores, por encargo y con contrato. Trabajamos en Madrid, la península y el sur de Francia.
También podéis escribirnos por WhatsApp o llamarnos al 664 150 970.
Fuentes
- UNE 56810:2023. Suelos de madera. Colocación. Especificaciones (AENOR) (se abre en una pestaña nueva)
- NWFA, «Problems, Causes and Cures», publicación técnica C200, 3.ª ed., 2018 (se abre en una pestaña nueva)
- NWFA, «Moisture and Wood», publicación técnica A100, 2.ª ed., 2017 (se abre en una pestaña nueva)
- TKB (Industrieverband Klebstoffe), ficha 1 «Kleben von Parkett und Holzpflaster», marzo de 2022 (PDF) (se abre en una pestaña nueva)
- TKB y BVPF, ficha 17 «Raumklima», julio de 2025 (PDF) (se abre en una pestaña nueva)
- Forest and Wood Products Australia, WoodSolutions «Technical Design Guide 09: Timber Flooring», rev. 2017 (PDF) (se abre en una pestaña nueva)
- Timber Queensland, «Data Sheet 5: Acceptable appearance from timber floors», 2005 (PDF) (se abre en una pestaña nueva)
- USDA Forest Products Laboratory, «Wood Handbook», FPL-GTR-282, 2021 (se abre en una pestaña nueva)
- Vignote Peña, S., «Principales maderas de frondosas de España», Universidad Politécnica de Madrid (ficha del roble)
- 清野新一, «床暖房に木質フローリングを使うためには» (suelos de madera sobre suelo radiante), Ringyō shikenjō dayori, instituto de investigación forestal de Hokkaido, octubre de 1997 (PDF, en japonés) (se abre en una pestaña nueva)
- Japan Flooring Association (日本フローリング工業会), «フローリングガイド» (guía del suelo de madera), 2006 (PDF, en japonés) (se abre en una pestaña nueva)
- Ministerio de Territorio, Infraestructura y Transporte de Corea del Sur (국토교통부), comunicado del 19-8-2020 sobre la revisión de los criterios de defectos en vivienda colectiva (공동주택 하자의 조사, 보수비용 산정 및 하자판정기준) (PDF, en coreano) (se abre en una pestaña nueva)
- GB 50209-2010, código de recepción de la calidad de la ejecución de suelos de edificación (建筑地面工程施工质量验收规范), apartado 7.2 (en chino) (se abre en una pestaña nueva)
- Álvarez Noves, H. (INIA), «Deformaciones de la madera aserrada producidas durante y después del secado», Hojas Divulgadoras n.º 8/86, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 1986
Sobre el autor. Javier Gómez, director técnico de Wood To Love. Dinesen Certified Craftsman y Bona Certified Craftsman, con la formación de la FEPM en pavimentos de madera e informes periciales. Tercera generación en el oficio de los suelos de madera. Más sobre el equipo.
Publicado el





